Hoy hablaba con una maestra de Educación Infantil sobre las modas y gurús educativos, y como muchos centros se ponen el apellido de distintos pedagogos, como Montessori, para promocionar su centro educativo, cuando realmente hay muchas maestras que sí utilizan pedagogías referentes en Educación Infantil, aunque no le pongan el “apellido”. No existe receta mágica en educación, sino una unión de aprendizaje y experiencia para incorporar elementos interesantes de los grandes pedagogos.

Como docente de la asignatura de “Medios, Materiales y TIC para la Enseñanza” del Grado de Maestro en Educación Infantil en la Universidad, hay algo que siempre me ha llamado la atención y es el tema de los “materiales Montessori”. El poner apellido a unos recursos educativos. Si uno se adentra en la web ve además que hay empresas que tiene un gran abanico de materiales que denomina como la pedagoga, la mayoría de madera, con perspectiva zen y fashionable.

Imagen de pixabay

No pretendo restar importancia a la figura de María Montessori  (1870-1952).  Fue una docente italiana que trabajó en entornos de educación especial. Su experiencia le llevó a desarrollar uno de los principios que son fundamentales en la Educación Infantil: la importancia de trabajar a través de las manos, es decir, de experimentar, lo que promueve la estimulación del niños. Las características de su método parten de que todos los niños tiene interés en aprender y que pasan por etapas diversas de desarrollo. También destacaba la importancia de la autonomía del niño y del rol del docente como guía. El desarrollo de materiales didácticos lo consideraba importante, hasta el punto que ella misma elaboró algunos.

Las personas que han estudiado en profundidad a Maria Montessori dicen que su pedagogía no es sencilla de entender, pero que sí parte de una idea principal: la importancia de centrar el proceso educativo en el niño y la importancia del ambiente. Seguramente, muchos materiales que ideó eran de madera porque era el recurso con el que contaba en aquella época. No me entiendan mal, los materiales de madera son muy interesantes, pero de qué te sirve tener recursos tan preciosos si no planteas ninguna actividad interesante en torno a ellos. La madera es un arma potencialmente peligrosa en manos de niños de 3 años 😉

La intención de esta entrada es hacer ver la necesidad de retomar las referencias de la Tecnología Educativa para plantearse por qué este medio, por qué aquí y por qué ahora, y que ponerle el apellido Montessori o Waldorf a las cosas no asegura ni éxito ni calidad educativa. Hay que preguntarse por él método, por el alumnado, el impacto medioambiental, la utilidad real del recurso, cómo lo vamos a usar, etc.

Por ese motivo, Montessori iría al Tiger, como muchas maestras, a comprar los materiales que pensara que son más adecuados para incorporar en su clase. No centraría su pedagogía en el recurso más mono, sino en crear un ambiente de aprendizaje adecuado para su alumnado, incorporando todos los recursos que tenga a mano. Y seguiría hablando de la importancia de la motivación y autonomía del niño.

En los centros que incorporan recursos de manera adecuada los tienen de todo tipo, materiales, colores y formas, y lo importante es la actividad que plantean en torno a ellos, o cómo se organizan en el espacio para fomentar el descubrimiento del niño. Esta semana tuve también la oportunidad de ver cómo lo importante es la creatividad en la organización del espacio en la escuela EMPI.

PD: Gracias Chon, por hacerme reflexionar sobre todas estas cosas. Cualquiera que quiera un poco de sentido común sólo tiene que hablar con una maestra. Afortunadamente hay muchas y muy buenas en nuestro sistema educativo.

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