Para algunos, los pedagogos son un ente indefinido que suele tener la culpa de muchos de los males de nuestro sistema educativo. Supongo que nos imaginarán en nuestro despacho inventando leyes educativas, planes de estudios disparatados, y mirando al alumnado como si fueran especímenes de laboratorio.

Hace poco he leído este artículo en El País que habla del final de la era pedagogista. Hace reflexiones muy interesantes sobre el panorama educativo y la diferencia entre la realidad del aula y algunas innovaciones educativas “de moda” Sin embargo, denominarlo “era pedagogísta” no creo que sea adecuado. El propio autor habla de diseños “psicologistas, terapeutistas o motivacionales”, efectivamente, pero no pedagógicos. No creo que lo que hoy impera se le pueda llamar pedagogía. Lo que multiplica el esfuerzo burocrático e impone dogma y obstáculos no es la pedagogía y no somos los pedagogos.

A lo mejor, precisamente, el problema está en que de educación habla últimamente todo el mundo menos los pedagogos. A lo mejor es que algunos de los que se definen como pedagogos no han estudiado pedagogía ni nada parecido. A lo mejor el problema está en que en la educación mete mano últimamente todo el mundo menos los pedagogos.

No es la primera vez que se nos achaca a los pedagogos la culpa de todos los males educativos. Recientemente @nolo14 ha comentado un artículo de opinión de hace algunos años que hablaba del problema del CAP y reciente Máster de Secundaria, dónde los autores echan la culpa a los pedagogos (¡como no!).

Señores, buenos y malos profesionales hay en todos sitios. Cualquiera que me conozca sabe lo que alabo y agradezco el trabajo de los docentes, pero todos los que hemos tutorizado alumnos de prácticas también hemos conocido casos de maestros que no eran, precisamente, muy buenos ejemplos de buenas prácticas docentes.

Cuando veo profesores de Infantil, Primaria y Secundaria criticar el trabajo de los profesores de la Universidad, y específicamente a los de Magisterio, creo que favorecemos a ese sistema que está promoviendo la idea que es el docente el que tiene la culpa de todo.
No podemos quejarnos de lo injusta que es la crítica a los maestros y hacer lo mismo con todo un colectivo profesional. La carrera docente universitaria es importante, no hagáis con los demás lo que no os gusta que hagan con vosotros, no asumáis que como existen malos profesionales, el sistema ya no sirve para nada. Pelearnos entre nosotros nos impide unirnos para luchar juntos por la calidad educativa.

manfredsteger / pixabay

El sistema no favorece el acercamiento entre las Facultades de Educación y las escuelas. A pesar de eso, hay personas con un alto componente vocacional docente en la Universidad que tratan de mejorar el sistema día a día. No somos perfectos, pero tratamos de acercanos a la realidad de la futura profesión de los alumnos y establecer puentes con las escuelas, muchas veces a pesar del propio sistema. Llamamos a las puertas de los colegios con humildad y muchísimo respeto para realizar las colaboraciones que sean posibles, para ayudarnos a ver esa parte del día a día del aula que se nos puede escapar. Pero por favor, no desprecien la pedagogía y a los profesionales de la misma. La investigación y el análisis teórico es importante y necesitamos a los pedagogos. Percibo una tendencia a considerarnos como profesionales inútiles y veo que es una titulación cada vez más menospreciada, a pesar de lo necesaria que se hace, precisamente, en el momento actual. 

Pedagogía viene de un término griego que hacía referencia a los esclavos que llevaban a los niños a la escuela. Siempre me ha gustado entender la pedagogía de esa manera… el que guía. 

Tenemos que unirnos para crear espacios de colaboración, establecer puentes y entender que estamos en el mismo barco. Rememos juntos.


Imagen: manfredsteger / pixabay

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