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Soy de esas personas que vive el Movimiento 15M con cierta emoción. Soy de esas personas que cree en el poder de los ciudadanos para luchar por sus derechos. Soy de esas personas que cree que el debate, el diálogo pacífico y la colaboración pueden con todo. Quizás soy algo utópica, por supuesto. Si no tuviera ilusión por un futuro mejor no sería docente.

Esta noche me ha sucedido algo que me ha hecho reflexionar, estaba cenando viendo el telediario cuando han dado la noticia que los llamados «indignados» se han movilizado a la puerta del congreso. Automáticamente, tras cenar, he venido al ordenador a abrir Twitter y efectivamente, ahí estaba el hashtag #15mfrentealcongreso y #solsemueve para informarme en directo por streaming y mediante fotografías y comentarios de qué es lo que está sucediendo.

El por qué de este movimiento, el por qué de las acampadas ya lleva semanas debatiéndose en los medios, con información difusa y diluida tras los tweets de todas las personas que han escrito sobre el tema y mientras las grandes televisiones no saben describirlo del todo.
Esta viñeta me hace reflexionar, ¿fue el hartazgo? ¿fue el no tener nada que perder? seguramente, pero más allá de mi propia indignación y/o revolución interna, sea como fuere, me interesa mucho el papel de las Redes Sociales en esos días. Soltv, entre otras, retransmitía en directo imágenes de la puerta del sol. Accedí varias veces a diversos streaming y era bastante adictivo vivir en directo esos momentos. Los «hastag mutantes» como bien indicaba Delia Rodríguez han sido impresionantes: #democraciarealya, #spanishrevolution, #acampadasol, #nonosvamos, #yeswecamp, #notenemosmiedo, #juntaelectoralfacts, #tomalaplaza.

Los grandes medios se plantearon las consecuencias a corto plazo, hay medios que afirmaron que es fácil contemplarlos en los resultados electorales, otros medios comentaron que ese resultado indica un fracaso absoluto del movimiento. Los virales de la Spanish Revolution son muy bien analizados por Delia Rodríguez en esta entrada.  Pero, que algo ha pasado estoy segura, veremos a largo plazo las implicaciones políticas de este movimiento, pero ahora mismo podemos analizar algunas cosas. La red se ha revolucionado junto con los indignados: en el manifiesto de Democracia Real Ya, a día de hoy 214.878 personas han firmado el documento para pedir a la Junta Electoral que revocara su decisión. Miles de personas twitteaban desde todas las partes del mundo (incluso desde Siberia compartía este ciudadano su indignación), subían las fotos y vídeos que grababan, compartían información. Lo único que no me gusta es cuando utilizan la palabra «internauta», que si los internautas por aquí, que si los internautas por allá, como si las personas que utilizamos internet (bastantes por cierto) fuéramos una especie extraña.
No se de organizaciones que haya detrás ni de conspiraciones extrañas, yo veo gente reclamando unas cosas absolutamente lógicas y veo una revolución en las redes sociales que han hecho posible esto, es incuestionable.

Quizás necesitemos un movimiento de «Educación Real Ya», ya no digo que acampemos (aunque todo está por ver) pero aunque sea por el hecho de movilizarnos, solidarizarnos y compartir, estos movimientos merecen la pena. ¿Para cuándo la #educationrevolution?

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